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Adonis: El Hombre Disputado por dos Diosas

Adonis, un joven cazador de una belleza incomparable, se aventuraba por los bosques en busca de su presa. Las ninfas de las flores lo admiraban por su apariencia divina. Un día, su belleza atrajo la atención de Afrodita, la diosa del amor y la belleza, quien jugaba en el bosque con su hijo Eros. Afrodita quedó encantada por el joven y lo ensalzó frente a Eros, quien, celoso, le dio la espalda y continuó afilando sus flechas de oro.

Afrodita aseguró que no debía sentir celos, que para ella, Adonis siempre sería el más bello. Intentó consolar a Eros abrazándolo, pero accidentalmente se hirió con una de las flechas que Eros sostenía, y así fue como Afrodita se enamoró irremediablemente de Adonis. La diosa espiaba al hermoso joven, incapaz de resistir sus encantos, y finalmente sucumbió a la pasión. Afrodita se dirigió a Adonis, preguntándole quién era, pues era tan hermoso que parecía un dios. Adonis, humildemente, afirmó que no era un dios, sino un simple mortal. Afrodita se sorprendió, ya que no sabía que un hombre pudiera ser tan perfecto como un dios.

Mientras Afrodita y Adonis se entregaban a su amor, otra diosa, Perséfone, la Reina del Inframundo, los observaba con fascinación. Sin embargo, lo que Perséfone desconocía era que Eros, el dios del amor, estaba dispuesto a jugar otra de sus travesuras. Fulminó a Perséfone con una de sus flechas y la Reina del Inframundo también se enamoró del joven Adonis. Perséfone advirtió a Afrodita que disfrutara mientras pudiera, ya que algún día Adonis sería suyo.

Afrodita sentía celos y temía que Adonis, un cazador audaz, resultara herido durante sus expediciones. Le prometió que no se arriesgaría innecesariamente, ya que tenía mucha experiencia en la caza. Sin embargo, además de Afrodita y Perséfone, otro dios, Ares, el dios de la guerra y amante de Afrodita, también mostraba interés en Adonis. Ares sentía un profundo odio hacia su rival y sabía que el amor de Adonis rivalizaba con el suyo por Afrodita.

Un día, mientras Adonis vagaba por el bosque en busca de su presa, se encontró con un poderoso jabalí. Ares instó la sed de sangre del joven y este olvidó su promesa de no arriesgarse innecesariamente. Adonis decidió enfrentarse a la bestia y logró herirla, pero Ares había llenado el corazón del jabalí de una rabia incontrolable. En lugar de huir para preservar su vida, el jabalí atacó furiosamente a Adonis, clavando sus poderosos colmillos en su abdomen.

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Afrodita, al enterarse de lo sucedido, corrió en su ayuda, pero ya era demasiado tarde. Adonis murió en sus brazos. La diosa lo enterró y sobre su tumba brotaron hermosas flores rojas que recibieron el nombre de Adonis. Mientras una diosa lloraba, otra en el Inframundo esperaba radiante la llegada del hombre más bello que jamás haya existido.

La impotente diosa del amor, viendo la llegada de Hermes, quien estaba allí para conducir el alma de Adonis al reino de Hades en el Inframundo, observó con tristeza su partida. La Reina Perséfone esperaba ansiosamente la llegada del hombre más bello del mundo, por el cual alimentaba una gran pasión generada por la flecha de Eros.

Adonis fue recibido en el Inframundo por los espectros, quienes lo trataron con gran pompa y circunstancia. El joven se sorprendió por tal acogida, pues no sospechaba siquiera el amor que Perséfone sentía por él. Los espectros leales a Perséfone alojaron a Adonis en una habitación especial en el palacio real.

Mientras Hades, el señor del Inframundo, dormía, su reina invadió la cámara de su huésped. La hermosa diosa acorraló a Adonis, quien intentaba esquivarla por temor a la venganza de Hades. Sin embargo, Perséfone lo tranquilizó, asegurándole que si él no lo contaba, ella tampoco lo haría y que podrían continuar sus encuentros secretos. Estos encuentros furtivos se repitieron día tras día.

Por su parte, Afrodita sentía un inmenso vacío sin su amante. Movida por un impulso irrefrenable, decidió descender al reino de Hades y rescatar a Adonis. Allí encontró a Adonis sirviendo a los dioses del Inframundo y le informó que estaba allí para llevarlo de vuelta a la superficie. Sin embargo, Hades se sintió ofendido al ver a la diosa del amor invadiendo su reino y haciendo demandas. Rechazó la propuesta de Afrodita, afirmando que apreciaba los servicios prestados por Adonis y que este permanecería en el Inframundo para siempre.

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Afrodita amenazó con extinguir todo el amor en la faz de la tierra, dejando solo rencor y resentimiento entre las parejas. Hades desterró a Afrodita de su reino y ella partió llorando. Sus amenazas no eran vacías y el amor entre las parejas comenzó a decaer en todo el mundo. La relación entre Zeus y Hera, que ya era complicada, se volvió insostenible.

Índice

La Solución de Zeus

Ante esta situación, Zeus decidió que debía hacer algo al respecto. Convocó a Hades, Perséfone y Afrodita a una reunión. Declaró que la situación no podía continuar así y propuso a Hades que permitiera a Adonis pasar parte del año en la superficie con Afrodita, similar al acuerdo que había hecho con Perséfone. Un tercio del año lo pasaría en el Inframundo, otro tercio en la superficie con Afrodita, y el último tercio podría disfrutarlo como deseara.

Hades no estaba contento de que Zeus se entrometiera en los asuntos de su reino, pero al saber que Adonis era el siervo favorito de Perséfone, accedió a la propuesta. Para sorpresa de Hades, Perséfone aceptó que Adonis regresara a la superficie y a su amada durante la mayor parte del año, solo regresando al Inframundo cuando el invierno se acercara.

La disputa entre Perséfone y Afrodita continuó, siempre intentando alargar al máximo su tiempo con Adonis. Por eso, algunos años el invierno parece más largo o el calor del verano persiste, ya que Perséfone y Adonis se aman sin preocuparse de ser atrapados por el rey del Inframundo.

Resumen

Personajes Descripción
Adonis Joven cazador de una belleza incomparable. Atrajo el amor de Afrodita y Perséfone.
Afrodita Diosa del amor y la belleza. Enamorada de Adonis, luchó por tenerlo a su lado.
Perséfone Reina del Inframundo. También se enamoró de Adonis y compitió con Afrodita por su amor.
Eros Dios del amor y hijo de Afrodita. Jugó un papel importante en las travesuras entre los amantes.
Ares Dios de la guerra y amante de Afrodita. Odiaba a Adonis por rivalizar en belleza y amor con él.
Hades Señor del Inframundo. Albergaba a Adonis y tuvo que tomar una decisión que afectaría a todos.
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Preguntas frecuentes

1. ¿Quién era Adonis?

Adonis era un joven cazador de una belleza incomparable que atrajo el amor de Afrodita y Perséfone.

2. ¿Por qué Afrodita y Perséfone se enamoraron de Adonis?

Ambas diosas quedaron fascinadas y enamoradas de Adonis por su apariencia divina y su encanto irresistible.

3. ¿Qué papel jugó Eros en la historia?

Eros, el dios del amor, desató una serie de travesuras al crear flechas de amor que afectaron a Afrodita, Perséfone y Adonis.

4. ¿Qué acuerdo se alcanzó entre Zeus, Hades y Perséfone respecto a Adonis?

Adonis pasaría un tercio del año en el Inframundo con Perséfone, otro tercio en la superficie con Afrodita y el último tercio como deseara.

El mito de Adonis nos muestra cómo el amor y la belleza pueden desatar pasiones intensas e incluso desencadenar rivalidades entre dioses. En este caso, las diosas Afrodita y Perséfone compiten por el amor de Adonis, generando conflictos y consecuencias que afectan al mundo.

Afrodita y Perséfone representan la dualidad entre el amor y la muerte, mientras que Adonis simboliza la belleza efímera y la pasión desatada. A través de este relato mitológico, podemos reflexionar sobre la naturaleza humana y nuestros propios deseos y emociones.

Espero que hayas disfrutado de esta fascinante historia. Si te interesa conocer más sobre los mitos y leyendas, te invito a explorar otros artículos relacionados en mi blog.

Hasta la próxima, y que los dioses te acompañen en tus aventuras mitológicas.