Saltar al contenido

Belerofonte y Pegaso: La caída del hombre que deseaba ser un Dios

En la ciudad de Corinto, los descendientes de Sísifo, el hombre audaz que desafió a los dioses, reinaban sobre la ciudad. El rey Glauco tenía dos hijos de Elíades, su favorito, y Belerofonte, quien era tan hermoso que se decía que era hijo de Poseidón. Estos dos hermanos tenían una rivalidad intensa y casi siempre, cuando practicaban sus técnicas marciales, Belerofonte salía perdiendo. Sin embargo, a medida que Belerofonte crecía, se volvía más fuerte y ágil, lo que provocaba disputas aún más violentas entre ellos.

A pesar de ser mejor cada día, Elíades era aún más hábil que Belerofonte. Durante una pelea, demostró una confianza exagerada y provocó imprudentemente a su hermano. Enfurecido por las provocaciones, Belerofonte comenzó a luchar furiosamente, olvidando su fatiga. En un rápido golpe, Belerofonte golpeó la cabeza de Elíades con gran violencia. El joven cayó al suelo inerte, su vida se había marchado hacia el reino de Hades. Belerofonte corrió para ayudarlo, pero ya era demasiado tarde.

Con el dolor de perder a su hijo favorito, el rey expulsó a Belerofonte del reino y le ordenó que nunca regresara. Desolado, Belerofonte partió bajo los reproches de sus compatriotas, quienes amaban al príncipe fallecido. Así, Belerofonte cruzó las puertas de la ciudad llevando consigo el peso de la culpa y bajo la maldición de un terrible pecado.

Índice

El encuentro en Tinto

El joven vagó por Grecia hasta llegar a la ciudad de Tinto. Allí reinaba Preto, quien sabiendo que el príncipe exiliado de Corinto estaba en sus tierras, le dio posada y lo trató con respeto y hospitalidad, de acuerdo a los principios establecidos por Zeus.

Belerofonte le contó al rey la razón de su destierro y juró que el evento no había sido más que un terrible accidente. Conmovido por lo sucedido, el rey decidió ayudarlo, pero ordenó que se llevara a cabo un ritual de limpieza para expiar los pecados del príncipe de Corinto. Gracias a los sacrificios ofrecidos a los dioses, los pecados de Belerofonte fueron purgados y el joven quedó en deuda de gratitud con el rey.

Ver más  Eros: El Dios del Amor y la Pasión en la Mitología Griega

La reina de Tinto estaba encantada al contemplar la belleza de Belerofonte y lo invitó a vivir en la corte del rey Preto. Sin embargo, Belerofonte no se dio cuenta de que siempre era el blanco de los ojos de la reina. Un día, la reina lo invitó a una reunión privada, tratando de seducirlo con su gran belleza. Pero por respeto y gratitud hacia su anfitrión, Belerofonte no consideró cometer tal acto de traición y rechazó las insinuaciones de la reina.

Enfurecida y humillada, la reina decidió vengarse. Fue al rey y con lágrimas de cocodrilo fluyendo de sus ojos, denunció a Belerofonte por intentar violarla. El rey, consumido por la furia, no podía atacar a su invitado debido al deber de hospitalidad exigido por Zeus. Sin embargo, Preto era un hombre astuto y ideó un plan para deshacerse de Belerofonte.

El desafío de la Quimera

El rey ordenó a su escribano que escribiera una carta a su suegro y entregó el mensaje sellado a Belerofonte, pidiéndole que lo entregara al rey de Licia. Ingenuamente, Belerofonte aceptó la tarea sin sospechar que era un complot contra su vida.

Al llegar a Licia, Belerofonte intentó entregar el mensaje al rey, pero este se negó a recibirlo antes de que el joven experimentara la hospitalidad real durante un festín. En ese momento, el rey presentó a su hermosa hija al corintio, derribando a Belerofonte con una flecha de Eros.

Belorofonte, por respeto a su anfitrión, decidió entregar el mensaje al rey. Al leerlo, el rey se sorprendió por su contenido. Decía que el portador de ese documento había intentado violar a la hija del rey de Licia, y que debía recibir el castigo que merecía. Aún consumido por el odio hacia Belerofonte, el rey aprovechó la oportunidad para deshacerse del joven.

El rey dijo que le ofrecería la mano de su hija al joven príncipe si lo ayudaba a enfrentar una criatura terrible. El reino estaba siendo azotado por una quimera, una bestia con cabeza de león, cabeza de cabra y cola de serpiente. La bestia era agresiva y su aliento llameante lo consumía todo a su paso.

Ver más  Cerbero: El Perro de Tres Cabezas - Mitología Griega

Impulsado por la pasión y el coraje, Belerofonte aceptó el desafío. Montando a Pegaso, el magnífico caballo alado, comenzó la búsqueda de la quimera. Volando por los cielos, Belerofonte y Pegaso se encontraron con la bestia. La quimera lanzó chorros de fuego, pero Belerofonte, con la ayuda de su divina montura, logró evadir los mortales ataques.

El héroe atacó a la quimera, atravesándola con su lanza. La bestia fue derrotada y Belerofonte se sintió abrumado por una gran sensación de poder. Comenzó a creer que las historias sobre ser descendiente de Poseidón podrían ser ciertas.

Vuelo al Olimpo y su triste destino

Regresando al palacio de Preto con la cabeza de la quimera como trofeo, Belerofonte impresionó al rey. Preto decidió cumplir su promesa y celebrar la boda entre Belerofonte y la princesa Filo, además de nombrar al héroe como su heredero. Belerofonte había conquistado todo lo que un hombre podía desear, tenía una hermosa familia y gobernaba al lado de su suegro. Sin embargo, pensó que merecía una gloria mucho mayor.

Impulsado por el orgullo y el deseo de ser igual a los dioses, Belerofonte montó a Pegaso y apuntó hacia el Monte Olimpo. Desde allí, los dioses observaron con asombro y repudio la arrogancia del hombre que se creía igual a ellos. Zeus, irritado, decidió castigar a Belerofonte.

Zeus hizo que una avispa picara a Pegaso, asustado, el caballo se tambaleó y derribó a su jinete. Belerofonte cayó de los cielos y vio cómo su deseo de inmortalidad se perdía entre las nubes. Un mortal no sobreviviría a tal caída. Algunos dicen que tuvo una muerte terrible, mientras que otros afirman que fue salvado por la diosa Atenea y pasó el resto de sus días buscando a Pegaso en vano.

Sea cual sea su destino final, Belerofonte nunca más se encontró con Pegaso. El noble héroe había sido inmortalizado por los dioses y colocado entre las estrellas.

Ver más  La ira y la pasión de Ares: El Dios de la Guerra - Mitología Griega

Tabla Resumen

Personajes Ubicaciones Eventos
Sísifo Corinto Rivalidad entre Belerofonte y Elíades
Glauco Tinto Destierro de Belerofonte
Elíades Licia Conspiración de la reina
Preto Monte Olimpo Desafío de la quimera
Filo Boda y vuelo al Olimpo

Preguntas Frecuentes

1. ¿Qué es una quimera?

La quimera es una criatura mitológica que tiene cabeza de león, cabeza de cabra y cola de serpiente. Es conocida por su agresividad y su aliento llameante.

2. ¿Qué le sucedió a Belerofonte después de caer del cielo?

Existen diferentes versiones de su destino final. Algunos dicen que tuvo una muerte terrible, mientras que otros afirman que fue salvado por la diosa Atenea y pasó el resto de sus días tratando de encontrar a Pegaso.

3. ¿Cuál fue la maldición de Belerofonte?

Belerofonte llevaba consigo el peso de la culpa y estaba maldito debido al terrible pecado de matar a su hermano en una pelea.

4. ¿Por qué Belerofonte fue expulsado de Corinto?

Belerofonte fue expulsado de Corinto debido a la muerte de su hermano en una pelea. El rey, su padre, lo castigó y le ordenó que nunca más volviera.

5. ¿Qué pasó con Pegaso al final de la historia?

Pegaso, el caballo alado, fue inmortalizado por los dioses y colocado entre las estrellas. Nunca más se encontró con Belerofonte.

Espero que hayas disfrutado de esta historia mitológica y te haya transportado a la antigua Grecia. Si estás interesado en leer más artículos sobre mitología, te invito a que explores el resto de nuestro sitio web. ¡Hasta la próxima aventura!